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Cinco procesos que se salen del sistema, y uno que casi nadie hace

Esto no está organizado por tecnología ni por tipo de software. Está organizado por el proceso que duele. Es lo que le importa a usted, y además es lo único que puedo afirmar sin conocer su planta.

Corte y producción

Confección, textil, calzado, cuero

En confección, lo que primero deja de cuadrar es el corte contra lo que sale terminado, y la respuesta casi siempre está en un archivo que solo entiende quien lo hizo.

Qué se construye

Un registro de órdenes de corte con su consumo previsto y su consumo real, cerrado contra lo que sale terminado. Cada orden queda con su tela, su trazo y su responsable.

Qué se ve en la primera fase

Registrar el corte y ver la diferencia contra lo terminado, orden por orden. Con eso solo ya se sabe dónde se está yendo la tela, y no hace falta nada más para que sirva.

Mantenimiento y órdenes de trabajo

Plástico, caucho, metalmecánica, fundición

En planta, el mantenimiento y las órdenes de trabajo son lo que más se lleva por fuera del sistema — y lo que más se nota cuando una máquina para.

Qué se construye

Un registro de órdenes de trabajo con su historial por máquina, sus repuestos y el aviso del preventivo cuando toca. Correctivo y preventivo en el mismo sitio, porque en la planta son la misma libreta.

Qué se ve en la primera fase

El historial por máquina, aunque el preventivo entre después. Poder abrir una máquina y ver qué se le ha hecho y cuándo ya cambia la conversación con el jefe de mantenimiento.

Lotes y producción

Alimentos, cárnicos, panadería, lácteos, bebidas, café

En alimentos, la trazabilidad de lote es de las cosas que más caro sale reconstruir a mano el día que alguien la pide, y casi nunca vive en un sistema.

Qué se construye

El lote como el número que amarra las tres puntas: de qué materia prima salió, en qué turno se produjo y a qué cliente se despachó.

Qué se ve en la primera fase

Poder responder, con el lote en la mano, de dónde salió y a dónde fue. Es lo que le van a pedir, y es lo primero que tiene que funcionar.

Fórmulas y lotes

Química, farmacia, pintura, jabones, cosmética

En química, las fórmulas y los ajustes por lote suelen vivir en una hoja que se copia y se pega, y cada copia es una versión distinta de la verdad.

Qué se construye

Una fórmula con versiones: la vigente, las anteriores y quién cambió qué. Los ajustes de un lote se registran contra la versión que se usó, no encima de ella.

Qué se ve en la primera fase

Una sola fórmula vigente por producto, con su historial detrás. Deja de haber tres archivos distintos, que es el problema de fondo.

Cotizaciones

Muebles, madera, vidrio, cemento, concreto

Cuando cada pedido se cotiza a la medida, la cotización termina siendo el cuello de botella: horas de alguien que sabe, repitiendo un cálculo que ya hizo.

Qué se construye

El cálculo que hoy vive en la cabeza de una persona, escrito una vez: materiales, desperdicio, mano de obra y margen. Se llenan los datos del pedido y sale el documento.

Qué se ve en la primera fase

Cotizar el producto que más se repite, con su documento listo para enviar. Un solo producto bien cotizado ya le quita horas a esa persona; los demás entran después.

Y esto no lo pone una agencia

CAD e ingeniería automatizada

Automatizar Inventor y AutoCAD por código: generar las variantes de una pieza, sacar los planos y armar la lista de materiales sin volver a dibujarlos a mano.

Esto no le interesa a una agencia de desarrollo. Le interesa a quien dibuja planos todos los días, y hace falta haber estado en ese lado para siquiera saber qué automatizar.

En qué punto está, de verdad

Es una línea de investigación en curso, no un servicio cerrado. Con Inventor ya está maduro —metodología propia, librería reutilizable y proyectos reales de CAD de ascensores—; el puente con AutoCAD está verificado y todavía sin proyecto encima.

Lo digo así porque prometer lo contrario sería vender una demostración como si fuera un producto.

Lo que no hago

No liquido nómina, no hago contabilidad y no monto tiendas en línea. Tampoco cotizo por teléfono.

No hay precios de lista en esta página, y no es por reservármelos: sin ver el archivo con el que trabajan, cualquier número que le dé es inventado.

Antes de hablar de precio, hablemos de cómo

Lo que más caro sale en un proyecto de software no es el precio: es la incertidumbre. Eso lo explico entero en otra página.