Lo que más caro sale no es el precio: es la incertidumbre
Pagar, esperar meses y no ver nada hasta que ya es tarde. Le pasó a usted o le pasó a alguien que conoce, y es el motivo real por el que esta conversación cuesta. Esta página es lo que hago para que eso no pase.
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Por fases, y la primera tiene que servirle sola
Aunque después no siga conmigo. Esa es la condición, y no es generosidad: una primera fase que no sirve por sí misma es un anticipo disfrazado, y deja al cliente atrapado pagando para poder usar lo que ya pagó.
Si la primera fase resuelve algo de verdad, usted sigue porque quiere, no porque ya no puede echarse atrás. A mí me obliga a entregar algo útil de entrada, que es exactamente donde quiero estar.
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El avance se ve sin pedirlo
Usted entra a un portal con su usuario y ve los hitos del proyecto, el porcentaje de avance y la bitácora de lo que se hizo. Cuando quiera, sin escribirme a preguntar y sin esperar a que yo me acuerde de contarle.
No es una metodología ni una promesa de comunicación: es una pantalla que ya existe. De hecho la está usando ahora mismo — el portal es parte de este mismo sitio, y el enlace está arriba a la derecha.
De la bitácora usted ve lo que le sirve. La nota técnica cruda se queda conmigo; lo que explica qué avanzó esta semana se marca visible y le llega. Escribo una vez y sirve para los dos.
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Qué necesito de usted
Lo que más tranquiliza de un proyecto es saber cuánto tiempo propio va a costar. Todavía no tengo esa cifra medida en proyectos suficientes como para dársela, así que no me la invento. Le digo qué hace falta.
Una persona que conozca el proceso de verdad —normalmente la que hoy mantiene el archivo— disponible para explicármelo y para revisar lo que entrego. Y el archivo, tal como está, con sus parches: es la mejor documentación que existe de cómo trabajan.
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Cuándo no le conviene contratarme
Si lo suyo lo resuelve un software de estante, cómprelo. Un sistema a la medida se justifica cuando su proceso tiene algo propio que ningún producto empaquetado contempla; si no lo tiene, hacerlo a la medida es pagar de más por lo mismo.
Si el presupuesto no da para una primera fase que sirva sola, tampoco. Prefiero decírselo en el primer correo que empezar algo que se va a quedar a mitad, que es justo la experiencia que usted ya tuvo.
La primera fase no es un adelanto: es algo que ya le sirve.
¿Cuál es hoy ese archivo?
Con una línea me basta para decirle si esto se resuelve o si le estoy haciendo perder el tiempo.